Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Hugo Gonzalez escriba una noticia?

Actualidades sobre la enfermedad de Newcastle

16/07/2012 10:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Resumen

La enfermedad de Newcastle (por sus siglas en Ingles NDV) causada por un Paramyxovirus aviar del serotipo 1 es una de las enfermedades más costosas a as que se enfrenta la industria Avícola, no solo por sus efectos devastadores en la sanidad y productividad de los lotes en el caso de un brote, sino por los ostos inherentes a las acciones de control y a las pérdidas de mercados por barreras comerciales en su presencia. En países con brotes como es el caso de éxico y Venezuel, es mucho lo que se ha ensayado para su control con resultados no siempre satisfactorios. El control exitoso de la enfermedad debe pasar ecesariamente por el diagnóstico óptimo, medidas adecuadas de bioseguridad y la implementación de programas de vacunación ajustados a la realidad de la explotación. Los esfuerzos de investigación actualmente se dirigen al desarrollo de métodos de diagnóstico y tipificación que permitan el análisis filogenético pidemiológico. También se investiga en el desarrollo de vacunas (vectorizadas y quimeras) y métodos de vacunación (in ovo) que asistan en un mejor control e los virus de campo. La utilización de pruebas moleculares han permitido establecer la presencia de una amplia variabilidad genética entre los aislados de istintas partes del mundo, sin embargo, la serología mantiene el paradigma de un serotipo único entre los virus de Newcastle y estudios recientes coinciden n que la protección cruzada entre genotipos aun es adecuada y que con vacunas bien implementadas en aves sanas se puede prevenir la enfermedad ndependientemente del genotipo al que pertenezcan los virus vacunales y de campo. En el presente resumen se incluyen aspectos básicos sobre la enfermedad, un diagnóstico y su inmunidad dando respuesta a las interrogantes más comunes sobre su control. INTRODUCCIÓNEl virus de la enfermedad de Newcastle (por sus siglas en ingles ND) es el responsable de una de las enfermedades aviares de mayor importancia. En países donde la presencia de cepas virulentas en la industria avícola es endémica, se generan cuantiosas pérdidas económicas y se establecen barreras comerciales. El control de la enfermedad requiere de un diagnóstico adecuado, vacunaciones preventivas y fuertes medidas de bioseguridad. Cuando se habla de ND, la diferencia entre un ave sana y productiva y aves enfermas con niveles de mortalidad inaceptables, radica en la susceptibilidad a la enfermedad, que a su vez está determinada por: el nivel de desafío, el plan de vacunación implementado y por la capacidad del ave para responder a las estimulaciones antigénicas propias de las cepas vacunales y/o de campo (estatus inmunológico).CARACTERÍSTICAS DEL VIRUS.El virus de la enfermedad de Newcastle (por sus siglas en ingles NDV) es un virus con ARN encapsulado de cadena simple y sentido negativo que pertenece a la familia Paramyxoviridae, género Avulavirus. Se trata de un virus con un genoma no segmentado que codifica para 6 proteínas estructurales: hemoaglutinina- euraminidasa (HN), proteína de fusión (F), nucleocápsido (NP), matriz (M) y fosfoproteína (P) y polimerasa (L), la proteína V relacionada con la inhibición de la respuesta antiviral se genera a partir del gen P mediante edición del ARN y se considera no estructural. Las glicoproteínas HN y F son las inmunólogicamente más importantes pues contienen los determinantes antigénicos responsables del desarrollo de la inmunidad protectora.

DEFINICIÓN DE LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE.Según la Organización Mundial de Salud Animal (OMS) la enfermedad de Newcastle es la enfermedad de las aves causada por un paramyxovirus aviar virulento del serotipo 1. Para que un aislamiento del virus de Newcastle sea considerado como virulento debe presentar un índice de patogenicidad intracerebral (IPIC) mayor a 0.7 y/o presentar múltiples aminoácidos básicos en el sitio de corte de la proteína de fusión y el aminoácido Fenilalanina en la posición 117. En base al criterio de la OMS, existen cepas no virulentas como las del patotipo lentogénico y cepas virulentas donde se incluyen las cepas mesogénicas y velogénicas, pudiendo estas últimas ser neurotrópicas o viscerotrópicas.La intención de presentar esta definición es llamar la atención sobre las implicaciones prácticas de la misma para la avicultura Latinoamericana. Solo cepas en las que se haya comprobado que cumplen con alguno de los criterios expuestos en la definición son reportables, sin embargo, muchos de los reportes de Newcastle en Latinoamérica son hechos en base a diagnósticos presuntivos (diagnóstico clínico o serológico). Si no es posible determinar si el virus de campo responsable del "brote" cumple con alguno de estos criterios, se debe hacer una investigación adicional antes del reporte, esto debido implicaciones económicas y comerciales.

DIAGNÓSTICO.El diagnóstico de las enfermedades infecciosas puede dividirse en diagnóstico presuntivo y diagnóstico definitivo. El presuntivo se basa en la observación de signos clínicos y resultados serológicos. Debido a que la ND no presenta signos patognomónicos, debe realizarse un buen diagnóstico diferencial que incluya otras enfermedades respiratorias y sistémicas de origen viral y/o bacteriano. Una dificultad adicional del diagnóstico de ND mediante signos clínicos es que aves vacunadas pueden infectarse y diseminar el virus sin que este evidencie todo su potencial de virulencia. Es importante mencionar que las presentaciones clínicas tradicionales que incluyen cuadros respiratorios severos son cada vez menos frecuentes. En países endémicos los cuadros más comunes incluyen alta mortalidad precedida por depresión severa, hemorragias entéricas y manifestaciones nerviosas en aves vacunadas.El diagnóstico definitivo debe incluir aislamiento del agente causal y en el caso de Newcastle la patotipificación biológica o molecular del virus, pues si bien los virus virulentos de Newcastle son endémicos en la industria avícola de nuestros países, los virus lentogénicos también lo son, lo que genera la necesidad una diferenciación adecuada. El aislamiento viral el cual se realiza a partir de hisopos orofaríngeos, traqueales o cloacales y muestras de tejido. Los virus virulentos se aíslan comúnmente de pulmón, bazo, hígado, corazón y cerebro. Los hisopos y muestras de tejido deben ser transportados en un medio con antibióticos evitando estrés por calor y procesarse lo antes posible. Si bien el virus de Newcastle crece en distintos cultivos celulares incluyendo cultivo primario de células de embrión de pollo, el medio preferido para aislamiento y amplificación del virus son los huevos embrionados de pollo de 9 a 11 días de edad. En el manual de aislamiento e identificación de patógenos aviares de la Asociación Americana de Patólogos Aviares se indica que la utilización de huevos fértiles provenientes de parvadas vacunadas pueden afectar la habilidad del virus para crecer y el éxito del aislamiento viral, por lo que se recomienda la utilización de embriones libres de patógenos específicos. Sin embargo, experiencias propias y comunicaciones personales con expertos en el área, comprueban que la utilización de huevos fértiles con anticuerpos maternales es una alternativa para el aislamiento viral en situaciones donde embriones libres de patógenos específicos no estén disponibles. Es recomendable utilizar huevos de parvadas que no hayan sido hiperinmunizadas y sin historia clínica de la enfermedad.Luego de la inoculación de embriones en el saco corioalantoideo con 0.1 ó 0.2 ml de la muestra, los embriones deben ser incubados por 48 a 72 horas a 37 °C y revisados rutinariamente con el ovoscopio. Se deben tomar muestras de fluido alantoideo de embriones muertos luego de las primeras 24 horas y al final del periodo de incubación el cual varía entre laboratorios, el fluido alantoideo debe ser evaluado para determinar su capacidad hemoaglutinante utilizando glóbulos rojos de pollo al 5% en una prueba de hemoaglutinación rápida en placa. De resultar positiva, se procede a tratar de inhibir la hemoaglutinación utilizando antisueros específicos contra Newcastle, influenza aviar y síndrome de baja postura. Solo cuando se da una inhibición de la hemoaglutinación utilizando el antisuero específico contra Newcastle se consideran positivas las muestras y se procede con su patotipificación. Los patotipos surgen de la necesidad de diferenciar las distintas formas clínicas de la enfermedad causadas por cepas que son serológicamente indistinguibles (todos los virus de Newcastle pertenecen a un mismo serotipo). Básicamente se utilizan dos pruebas biológicas para caracterizar la virulencia de un virus de la enfermedad de Newcastle, el tiempo medio de muerte embrionaria (por sus siglas en Inglés MDT) y el IPIC. El MDT cuantifica el tiempo en el que el virus induce mortalidad embrionaria (más de 90 horas lentogénico y menos de 60 horas velogénico) y el ICPI evalúa la gravedad y el tiempo de aparición de síntomas en pollitos susceptibles inoculados intracerebralmente al día de edad donde cualquier valor superior a 0.7 de un valor máximo de 2, de corresponde a virus virulentos. Una alternativa válida al aislamiento viral es la detección y caracterización molecular del NDV que se realiza mediante la prueba de reacción en cadena por la polimerasatranscriptasa reversa (por sus siglas en Ingles RT-PCR). Esta es una prueba muy versátil de alta especificidad y muy sensible que permite amplificar (generar múltiples copias) de un segmento del genoma del virus. Permitiendo su identificación y sentando las bases para pruebas de tipificación o clasificación. La manipulación y transporte de NDV de alta patogenícidad, representa un riesgo potencial para la diseminación de la enfermedad, por lo que se deben tomar todas las medidas de bioseguridad que permitan el traslado seguro de muestras entre laboratorios. Durante los últimos años se ha ensayado la utilización de tarjetas de papel de filtro Flinders Technology Associates (tarjetas FTA®) producidas y comercializadas por Whatman® Internacional Ltd. UK., para la inactivación y traslado de microorganismos, incluso algunos patógenos aviares tales como Gumboro, Newcastle, Micoplasma y el virus de la bronquitis infecciosa. Las tarjetas FTA®, están constituidas de una membrana de celulosa que contiene químicos liofilizados capaces de inactivar un amplio rango de microorganismos preservando sus ácidos nucleicos. Las muestras obtenidas de las tarjetas pueden ser procesadas en el laboratorio a partir del virus inactivado en el papel de la tarjeta. El sitio de corte de la proteína de fusión es uno de los factores determinantes en la patogenicidad. Contrario a los virus lentogénicos, los virus velogénicos presentan una mayor cantidad de aminoácidos básicos en el sitio de corte de la proteína de fusión y el aminoácido Fenilalalina en la posición 117, lo cual es un marcador que es reconocido específicamente por la proteasa Furina que se encuentra distribuida en un amplio rango de tejidos del ave haciendo más rápida y eficiente la colonización por parte de los virus velogénicos. El análisis de la secuencia de aminoácidos en esta región permite predecir el patotipo al cual pertenece el virus en la mayoría de los aislamientos de campo, sin las complicaciones propias de las pruebas de caracterización biológica. La genotipificación clasifica a los virus con base a las características de su genoma, a partir del cual se puede predecir el fenotipo de los virus. Recientemente, la detección molecular de virus de campo acompañada de la secuenciación directa de nucleótidos y la generación de secuencias predichas de aminoácidos, permiten la genotipificación del virus. Hasta ahora, no se ha demostrado que las diferencias en el genoma determinen variaciones importantes en los péptidos de reconocimiento antigénico, por lo que todos los virus de la enfermedad de Newcastle permanecen dentro de un mismo serotipo. Existen diversas pruebas moleculares desarrolladas para el diagnóstico de la enfermedad. Además de la prueba de RT-PCR antes mencionada que se fundamenta en la amplificación de una región altamente específica del genoma del virus, se han desarrollado técnicas más rápidas como la prueba de RT-PCR en tiempo real, así como pruebas que permiten la detección simultánea del virus de la enfermedad de Newcastle y otros virus aviares (Multiplex RT-PCR). También se han desarrollado sistemas de detección y patotipificación del virus utilizando hibridación de sondas fluorogénicas dirigidas al segmento del gen que codifica para el sitio de corte de la proteína de fusión o mediante el análisis de las curvas de positividad generadas por la prueba RT-PCR en tiempo real. La evaluación histopatológica de tejidos provenientes de aves afectadas por el virus de la enfermedad de Newcastle tiene escaso valor diagnóstico, puesto que no existen lesiones patognomónicas de la enfermedad. En el sistema nervioso se reporta encefalomielitis no purulenta con degeneración neuronal, focos de gliosis e infiltración perivascular de linfocitos, así como necrosis, congestión y hemorragia en diversos órganos. El tipo y extensión de las lesiones se ve afectada por el tipo de virus y la ruta de inoculación. Técnicas histopatológicas como la inmunohistoquimica que detecta antígenos específicos del virus y la hibridación in situ que amplifica el genoma del virus en láminas de tejido fijadas con formalina, han sido utilizadas para detección y estudios de patogenia del virus de Newcastle, pero no forman parte del repertorio rutinario de pruebas diagnósticas para la enfermedad.

LA ENFERMEDAD EN LATINOAMÉRICA. El NDV tiene distribución mundial, los brotes de la enfermedad no son ajenos a la industria avícola Latinoamericana. Existen países que deben convivir a diario con la enfermedad como Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, México axial como algunos países de Centro América, mientras otros países como Brasil, Argentina, Uruguay y Panamá se declaran libres de la misma. La información sobre la situación epidemiológica de la enfermedad de Newcastle puede obtenerse en la página Web de la OIELa caracterización biológica y molecular de cepas virulentas aisladas en México publicado en Avian Diseases por Perozo y col. en el 2008, analizó virus aislados de brotes de campo ocurridos entre los años 1998 y el año 2006 de pollos de engorde e incluso de palomas afectadas por el virus de la enfermad de Newcastle. Los resultados de la prueba de tiempo promedio de muerte embrionaria se ubicaron en un rango de entre 39, 7 y 61, 5 horas. Los valores máximos y mínimos del IPIC obtenidos fueron de 1, 59 y 1, 94 sobre un máximo de 2, respectivamente. Los resultados demostraron que los índices de los aislamientos más recientes (después del año 2004) mostraron un incremento en su promedio 1.89, vs. 1, 75 sugiriendo un cambio evolutivo hacia la virulencia en los virus Mexicanos. El análisis filogenético demostró que las los aislados velogénicos se ubican en el genotipo V de la clase II, mostrando un distanciamiento de las cepas vacunales utilizadas en su control (genotipo I y/o II de la clase II). Si bien las diferencias genotípicas son claras todos los virus de la enfermedad de Newcastle pertenecen al mismo serotipo por lo que aun no se puede hablar de variantes antigénicas de Newcastle. Los virus aislados durante entre 1998 y el 2002 mostraron una notable similitud con los virus causantes de los brotes de California del 2003 en los Estados Unidos. Mientras los virus asilados más recientemente son más virulentos y se separan de ese grupo representado y representan un riesgo para la industria avícola de ambos países.INMUNIDAD CONTRA LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE. Se ha demostrado que tanto la inmunidad celular como la humoral juegan un papel predominante en la respuesta del ave a la infección con el virus de la enfermedad de Newcastle. La mayor parte de las vacunas lentogénicas son capaces de inducir anticuerpos que se correlacionan positivamente con protección. Sin embargo, la respuesta inmune humoral sistémica no es suficiente para una completa protección. La inmunidad mucosal representada por la producción local de inmunoglobulina A (IgA) en el epitelio respiratorio y digestivo, así como la estimulación de la inmunidad mediada por células (que sólo se genera luego de la replicación tisular del virus), son indispensables y sin duda el objetivo de la vacunación con virus vivo en aves jóvenes en presencia de anticuerpos maternales. Con la finalidad de no dejar de lado ninguno de los componentes de la respuesta inmune contra el NDV muestra un diagrama de flujo de una respuesta inmune antiviral, es importante hacer la salvedad de que estos procesos no son estáticos y que ocurren en muchas ocasiones de manera conjunta, además la mayoría de las reacciones humorales inespecíficas representadas por los interfereones y citoquinas son redundantes y se interrelacionan entre sí.Barreras físicas (Piel, plumas saliva, lágrimas, etc.)Si el patógeno vence las barreras físicas ocurre la infección viral de un hospedador susceptible, a

partir de aquí, el virus tiene que enfrentarse a los mecanismos internos de defensa.Mecanismos intracelulares de defensa.

· Apoptosis, fagosomas, mecanismos de interferencia de ARN (siRNA) y otras estrategias

antivirales modificaciones en la transcripción y traducción proteica en las células.

· Estos mecanismos no se consideran propios de la respuesta inmune, sin embargo afectan al

virus en su capacidad de infectar la célula. La respuesta inmune solo empieza luego de que

la replicación viral le permite al ave reconocer que está siendo atacado.Respuesta inmune.

Primero... la respuesta inmune innata...

· La inmunidad innata es el único mecanismo de defensa presente durante el primer

encuentro del patógeno y el ave y es el único sistema capaz de informar al componente

adaptativo del peligro.Reconocimiento antigenico.

· Receptores de reconocimiento de patrones que reconocen patrones moleculares asociados

a los patógenos presentes en todos los microorganismos.

· Existen dos tipos de receptores de reconocimiento de patrones (PRRs):

- PRRs soluble: incluyen CD14 y la familia de las colectinas.

- PRRs asociados a células: receptores tipo toll 2, 3, 4, 7, 8 and 9 relacionados con antígenos virales

como: motivos CpG, ARN de doble cadena, ARN de cadena simple ricos en Uracilo.Sin reconocimiento de Ag = No hay respuesta

Reconocimiento = inflamación

Inflamación

Activación de las células efectoras de la inmunidad innata mediante estímulos físicos y humorales.

Producción de citoquinas (IL 1, IL6, IL12, INF, TNF)

· Reclutamiento y activación de células fagociticas (amplificación de la respuesta).

· Macrofagos: fagocitosis, metabolitos intermediarios de Oxigeno, producción de citocinas

(IL6, IL12, TNF?)

· NK: reconocimiento de MHC I alterado, citolisis y producción de INF? por parte de las

células NK.

· Células dendríticas: procesamiento antigénico y activación, producción de citoquinas.Inducción de estado antiviral (INF ?, INF ?, INF ?, TNF ?, )

· Las células infectadas mueren por apoptosis, por paralización de la maquinaria celular de

síntesis proteica, inhibición de la proliferación celular, efecto paracrino (células vecinas en

estatus antiviral liberando citoquinas), efectos sistémicos (fiebre inflamación, síntesis y

liberación de de proteínas de fase aguda, etc.) Activación Complemento (Funciones: citolisis, opzonización, neutralización)

Transición de la respuesta innata a la adquirida

Las células presentadoras de antígeno activadas (MHC clase II), macrófagos activados y las

citoquinas proinflamatorias generan la alarma para la activación de la respuesta inmune adaptativaInmunidad adaptativa.

· Es altamente específica, la activación y la expansión clonal que sigue al reconocimiento

antigénico son dirigidas a la eliminación del virus y a la formación de células memoria.

· Existe un "tiempo muerto" entre el reconocimiento antigénico y la actividad de las células

efectoras.

· La producción de anticuerpos puede llevarse hasta dos semanas

· La respuesta celular de procesamiento y presentación antigenica. Para la protección contra

la mayoría de los virus se requiere la participación activa de ambos segmentos de la

respuesta inmune.

Células de la respuesta inmune adaptativa

Más sobre

· Linfocitos T (CD4 Th1 y Th2/CD8 citoliticas) madurados en el timo y linf. B madurados en la

bolsa de Fabricio.

· Celulas presentadoras de antigeno = macrófagos y células dendriticas (proporcionan

señales primarias y secundarias para la activación de linf T y B.

Linfocito T CD4.

· Tipo Th1 expresan interleuquinas IL-2, IL-12 y IFN? estimulando la reacción

proinflamatoria, y la actividad de los T citotoxicos.

· Tipo Th2 expresan IL-4; IL-5 y IL-10 (mediadores de las respuestas alérgicas y la producción

de anticuerpos).

T citotoxicos CD8.

· Luego de la expansión clonal que ocurre en los centros germinales de los agregados

linfoideos pertenecientes a los órganos linfoides secundarios los linf. T citotoxicos

reconocen péptidos foráneos asociados con MHC clase I en las células infectadas.

· Luego del contacto, los T CD8 destruyen las células expresando los peptidos virales con

gránulos citotoxicos (perforinas) o induciendo apoptosis.

· Tanto las CD4 como las and CD8 T permanecerán en bajos números como células

memorias para actuar en una segunda estimulación antigénica.En las infecciones virales predominan las respuestas acciones Th-1 / CTL induciendo una respuesta

de citoquinas proinflamatorias con la finalidad de destruir las células infectadas o de eliminar el

virus de las células (INF? and TNF?).Celulas B

· La producción de anticuerpos es muy importante en la inmunidad antiviral y requiere de

reconocimiento antigénico por la IgM de superficie que actúa como receptor del linf.B

activación (señales primarias y secundarias), producción inicial de anticuerpos, cambio de

isotipo (IgM, IgY, IgA) y hipermutacion somatic para incrementar la afinidad por el epitope.

Algunas células B se convierten en memoria.

· Los anticuerpos tiene un rol muy importante no solo para la neutralización viral pero

también para reacciones como citotoxicidad celular dependiente de anticuerpos o

estimulando células con receptores para los anticuerpos como las células NK (interacción

respuesta adaptativa e innata)Inmunidad mucosal

· Comúnmente es la primera respuesta adaptativa que se active debido a que los patógenos

utilizan las mucosas como puerta de entrada.

· Se lleva a cabo en el tejido linfoide asociado a mucosas (MALT).

· Básicamente IgA producida localmente e IgY trasudada neutralizan a los virus en su paso

hacia el organismo. El MALT cuenta con la presencia de una consistente Inmunidad

mediada por células.

ESTRATEGIAS DE CONTROL.Bajo condiciones de campo, el factor más importante para prevenir la introducción del NDV y su diseminación en ocasión de un brote son las condiciones como se crían las aves y el nivel de bioseguridad implementado. La vacunación es una herramienta fundamental y muy útil, sin embargo, por sí sola no es suficiente para el control de la enfermedad y debe estar acompañada de buen manejo y de mucho sentido común en la cría comercial de aves domésticas. Se debe enfatizar que bajo ninguna circunstancia se puede visualizar la vacunación como una alternativa a las buenas prácticas de manejo y a la bioseguridad.En las explotaciones comerciales, la realidad es que los esquemas de vacunación deben planificarse a la medida de cada integración, se debe tomar en cuenta el tipo de ave, la carga viral y el tipo de desafío. Es vital poseer la mayor información posible sobre el virus que afecta la zona (caracterización biológica y molecular) y sobre el estatus inmunológico de las aves. Para la vacunación inicial contra NDV la vacuna de elección es aquella que induce una respuesta inmune protectora con un mínimo de reacciones respiratorias. Las cepas con enterotropismo son capaces de proporcionar niveles altos de protección con escasas o nulas reacciones postvacunales. En varios países de Latinoamérica y como consecuencia del alto nivel de desafío presente, la vacunación al día de edad con cepas que se replican tanto en el epitelio respiratorio como en el digestivo (VG/GA) o de cepas enterotrópicas asintomáticas (V4, Ulster), acompañadas de vacunas inactivadas y revacunaciones a campo con entre los 8 y 18 días de edad, es una práctica común con buenos resultados. Se han desarrollado productos para ser aplicados por las vía subcutánea o intramuscular al día 1, estas vacunas son mas concentradas que las vacunas oleosas tradicionales. El efecto de la asociación positiva entre altas dosis y respuesta a las vacunas inactivadas ha sido claramente demostrado. La vacuna oleosa al día 1 es una práctica exitosa en México, Colombia y Venezuela (en regiones de México se repite la vacuna oleosa en producción). Las vacunas inactivadas reúnen las siguientes características: · Presentan una alta carga antigénica

· Retarda la liberación, en consecuencia se espera de ellas una respuesta lenta.

· Inducen principalmente una respuesta humoral.

· Adyuvante induce inflamación que conlleva a un mayor reconocimiento antigénico y mejor respuesta inmune

· Es dosis dependiente, lo que implica que debe entrar y quedarse en el sitio de inyección para ser efectiva.La vacuna viva inicial debe ser administrada al día de edad a pesar de la presencia de anticuerpos maternales con la finalidad de estimular la protección local (Inmunidad mediada por células) inducida por la replicación viral en el epitelio respiratorio y/o digestivo. Las revacunaciones potencian la inmunidad (respuesta inmune secundaria) lo que se evidencia en un incremento de los títulos de anticuerpos. El número de revacunaciones varía entre países e incluso entre zonas de una misma compañía por lo que la recomendación al respecto debe ir acompañada de un análisis de los beneficios y riesgos implícitos en la aplicación del biológico. Sin embargo, los beneficios de las revacunaciones están condicionados a la capacidad de respuesta inmunológica. Un ave inmunosuprimida incapaz de responder adecuadamente a la vacunación inicial, no tiene las herramientas (linfocitos T y B memoria) para responder a vacunaciones secundarias, lo que debe ser considerado cuando se aplican dosis adicionales a nivel de campo. Estudios preliminares indican la posibilidad de mejorar la vacunación contra la ND mediante la manipulación de la composición antigénica de las vacunas utilizadas. Se ha establecido una asociación positiva entre la proteína HN utilizada para la vacunación y los niveles de anticuerpos en una prueba cruzada de inhibición de la hemoaglutinación (HI) en aves desafiadas con un antígeno homólogo, sugiriendo que incrementar la similitud entre el virus vacunal y el de desafío puede mejorar la respuesta humoral medida como títulos de HI y disminuir la diseminación viral. Sin embargo, en nuestros países se requiere aislar y caracterizar molecularmente el virus que está causando el problema en la región, generar una vacuna recombinante expresando la proteína HN homóloga, el utilizar el virus local como antígeno inactivado se enfrenta a la dificultad de replicar el virus a los niveles requeridos para una vacuna oleosa (son altamente embriotoxicos) y al principio en el paradigma no refutado del serotipo único del NDV. La utilización de cepas mesogénicas se practica sólo para revacunación en áreas de alto desafío y baja densidad (aves de traspatio). Cepas como la Komarov o la Roakin presentan IPIC superiores a 1.40 lo que las convierte en cepas virulentas según la clasificación de la OIE, por lo que su introducción como cepas vivas no es recomendable. Una vez inactivadas, las cepas mesogénicas pierden sus ventajas competitivas en cuanto a invasividad y capacidad de replicación. Hasta ahora, no se han determinado variaciones antigénicas en las glicoproteínas reconocidas por el sistema inmune del ave y en consecuencia todos los paramixovirus tipo I pertenecen a un mismo serotipo, por lo que las ventajas de la utilización de utilización de oleosas con cepas Komarov o Roakin no son evidentes. Para analizar la proximidad genética y antigénica de estas cepas mesogénicas con los virus de campo es necesario primero caracterizar molecularmente la población viral presente en la zona.

RESPUESTAS BREVES A LAS INTERROGANTES MÁS COMUNES SOBRE LA ENFERMEDAD DE NEWCASTLE Y SU CONTROL.1) Existen cepas variantes de la enfermedad?El criterio aceptado para establecer la existencia de una cepa variante, está basado en pruebas serológicas como la virus neutralización donde se expone al patógeno a antisueros específicos a la enfermedad y se evalúa su capacidad infectiva, según este criterio NO existen cepas variantes del virus de la enfermedad de Newcastle, pues independientemente del origen del virus existe una adecuada neutralización cruzada cuando serealizan las pruebas serológicas. Ahora bien, la utilización de pruebas moleculares y los análisis filogenéticos ha permitido establecer la existencia de una amplia variabilidad genética entre los aislados de distintas partes del mundo, en una de las acepciones de clasificación mas aceptadas para la filogenia de los virus de Newcastle se cuentan hasta 11 genotipos distintos, que difieren en su patogenia y poder infectivo. Los virus más comunes en América son las cepas vacunales que pertenecen a los Genotipos I y II de la Clase II ( se perpetuan por su constante aplicación) y cepas virulentas en franco proceso evolutivo clasificadas como pertenecientes al Genotipo V y ahora genotipo VII (Venezuela).En una publicación muy reciente el Dr. Afonso del USDA y su equipo detectó la presencia de un virus velogenico en Perú que no puede ser clasificado como genotipo V o VII y esta aguardando por una nueva clasificación. Sin embargo, en el experimento de vacunación que realizó donde probo vacunas cepa La Sota (genotipo II) vs la cepa peruana (genotipo ?), se obtuvo 100% de protección, estos resultados se repiten consistentemente en condiciones experimentales. En campo existen múltiples factores que pueden afectar la capacidad de las vacunas de mostrar resultados óptimos, estos factores deben controlarse y es nuestra responsabilidad hacerlo, así que con vacunas bien implementadas en aves sanas se puede prevenir la enfermedad independientemente del genotipo al que pertenezcan los virus vacunales y de campo.2) Las vacunas recombinantes hasta ahora desarrolladas funcionan para Newcastle?.La industria avícola siempre se ha caracterizado por ser pionera en el desarrollo y utilización de tecnología de punta en sus procesos productivos, siendo esto la consecuencia natural de las exigencias propias de la dinámica de un negocio, en el que los cerrados márgenes de ganancia exigen de las aves, el productor y los técnicos la mayor eficacia. Los avances en la manipulación genética en virología han permitido la creación de vacunas recombinantes representadas por vectores virales que ya alcanzan al mercado, así como la creación de quimeras que permiten la infección y expresión de proteínas virales de virus filogenéticamente distantes. Los vectores virales con base en virus de viruela y herpesvirus de pavo han sido exitosos en el control de enfermedades como influenza aviar y la enfermedad de Gumboro. Los vectores virales están genéticamente modificados para expresar además de las proteínas estructurales propias del virus, proteínas antigénicas de interés como es el caso de las glicoproteínas de superficie F y HN en Newcastle. Estas vacunas son seguras debido a que no existe riesgo de reversión a virulencia y a que las proteínas transgénicas producidas son menos susceptibles a la inactivación por los anticuerpos maternales anti-NDV. Para el control del NDV ya se encuentran en el mercado productos vectorizados (HVT) que han de probar su eficacia ante las distintas condiciones de campo. La recomendación que se desprende las experiencias de campo con este tipo de productos es que es necesaria al menos una vacunación con virus vivo en la incubadora acompañando al producto vectorizado. Esto probablemente por el requerimiento de replicación local en tracto respiratorio para garantizar el establecimiento de una adecuada inmunidad mediada por celular en el epitelio respiratorio y/o digestivo. Los beneficios de la utilización de quimeras virales donde que expresan antígenos pertenecientes a genotipos distintos a los genotipos I y II (vacunales por excelencia), están en periodo de intensa evaluación en México y otras partes del mundo. Se ha establecido una asociación positiva entre la proteína HN y /o F utilizada para la vacunación y los niveles de anticuerpos en una prueba cruzada de inhibición de la hemoaglutinación (HI) en aves desafiadas con un antígeno homólogo, sugiriendo que incrementar la similitud entre el virus vacunal y el de desafío puede mejorar la respuesta humoral medida como títulos de HI (mayor afinidad de los anticuerpos) y disminuir la diseminación viral.

3) Se debe vacunar al día de edad?Si, a pesar de la presencia de anticuerpos maternales está bien establecido que la estimulación antigénica local temprana es necesaria para una adecuada protección. El reconocimiento antigénico y el estimulo para la formación de la memoria inmunológica debe comenzar temprano en la vida del ave.

4) Opinión sobre la utilización de vacunas oleosas. La estimulación antigénica proporcionada por la utilización de vacunas oleosas es de vital importancia por distintas razones. Si nos referimos a pollos de engorde, está comprobado que la utilización de vacuna oleosa concentrada al día de edad es una herramienta invaluable en aéreas endémicas con brotes persistentes de la enfermedad, México, Colombia, Venezuela y Perú así lo certifican pues en la mayoría de las aves producidas en estos países se utilizan una o dos dosis de vacuna inactivada durante el periodo de cría. Para la enfermedad de Newcastle y la mayoría de las enfermedades virales que afectan a las aves, la curva de anticuerpos comienza con una disminución progresiva de los anticuerpos maternales (inmunidad pasiva) y no es sino hasta después de la segunda o tercera semana que se evidencia un incremento mesurable de anticuerpos en respuesta a estímulos antigénicos vacunales o de campo (inmunidad activa). La inmunización con vacunas inactivadas, potencia esta respuesta y permite la expresión de altos títulos de anticuerpos que ya han pasado por el proceso de maduración por afinidad para el momento de un potencial desafío de campo de la enfermedad. En el caso de las reproductoras y ponedoras comerciales las vacunas oleosas garantizan la prevención de caídas en producción en zonas endémicas y proporcionan una adecuada transmisión de anticuerpos maternales a la progenie en el caso de las reproductoras livianas o de engorde.Referencias bibliográficas relacionadas con la enfermedad de Newcastle y su control. 1. Al-Garib, S.O., Gruys, E., Gielkens, A.L. & Koch, G. (2003). Detection of antibodyforming cells directed against Newcastledisease virus and their immunoglobulin class by double immunoenzyme histochemistry. Avian Diseases. 47, 453- 7.2. Aldous, E.W., Mynn, J.K., Banks, J. & Alexander, D.J. (2003). A molecular epidemiological study of avian paramyxovirus type 1 (Newcastle disease virus) isolates by phylogenetic analysis of a partial nucleotide sequence of the fusion protein gene. Avian Pathology. 32, 239-56.3. Alexander, D.J. (2001). Gordon Memorial Lecture. Newcastle disease. British Poultry Science. 42, 5-22. 4. Alexander, D.J., Morris, H.T., Pollitt, W.J., Sharpe, C.E., Eckford, R.L., Sainsbury, R.M., Mansley, L.M., Gough, R.E. & Parsons, G. (1998). Newcastle disease outbreaks in domestic fowl and turkeys in Great Britain during 1997. Veterinary Records. 143, 209-12. 5. Banerjee, A.K. (1987). The transcription complex of vesicular stomatitis virus. Cell. 48, 363-4. 6. Beard, C.W., Villegas, P. & Glisson, J.R. (1993). Comparative efficacy of the B-1 and VG/GA vaccine strains against velogenic viscerotropic Newcastle disease virus in chickens. Avian Diseases. 37, 222-5. 7. Brandtzaeg, P. (2003). Mucosal immunity. Developments in Biological Standardization (Basel). 115, 111-7. 8. Brown, C., King, D.J. & Seal, B.S. (1999). Pathogenesis of Newcastle disease in chickens experimentally infected with viruses of different virulence. Veterinary Pathology. 36, 125-32. 9. Cortese, C.K., Feller, J.A. & Moyer, S.A. (2000). Mutations in domain V of the Sendai virus L polymerase protein uncouple transcription and replication and differentially affect replication in vitro and in vivo. Virology. 277, 387-96. 10. Czegledi, A., Ujvari, D., Somogyi, E., Wehmann, E., Werner, O. & Lomniczi, B. (2006). Third genome size category of avian paramyxovirus serotype 1 (Newcastle disease virus) and evolutionary implications. Virus Research. 120, 36-48. 11. de Leeuw, O.S., Koch, G., Hartog, L., Ravenshorst, N. & Peeters, B.P. (2005). Virulence of Newcastle disease virus is determined by the cleavage site of the fusion protein and by both the stem region and globular head of the haemagglutinin-neuraminidase protein. Journal of General Virology. 86, 1759-69. 12. Djikeng, A., Halpin, R., Sengamalay, N., Ghedin, E. & Spiro, D. (2006). Application of the sequenceindependent single primer amplification (SISPA) method for viral genome sequencing. Proceedings of the Genomes, Medicine, and the Environment 2006 meeting (p. 63). Hilton Head. USA. 13. Erf, G.F. (2004). Cell-mediated immunity in poultry. Poultry Science. 83, 580-90. 14. Ewert, D.L., Barger, B.O. & Eidson, C.S. (1979). Local antibody response in chickens: analysis of antibody synthesis to Newcastle disease virus by solidphase radioimmunoassay and immunofluorescence with class-specific antibody for chicken immunoglobulins. Infection and immunology. 24, 269-75. 15. Ganapathy, K., Cargill, P., Montiel, E. & Jones, R.C. (2005). Interaction between live avian pneumovirus and Newcastle disease virus vaccines in specific pathogen free chickens. Avian Pathology. 34, 297-302. 16. Glisson, J., Villegas, P., Dufour, L., Christensen, L. & Page, D. (1990). Characterization of VG/GA Newcastle Disease virus as a vaccine candidate. Proceedings of the 25th National Meeting on Poultry Health and Condemnations., (p.59), Ocean City, USA. 17. Gohm, D.S., Thur, B. & Hofmann, M.A. (2000). Detection of Newcastle disease virus in organs and faeces of experimentally infected chickens using RT-PCR. Avian Pathology. 29, 143-152. 18. Gould, A.R., Kattenbelt, J.A., Selleck, P., Hansson, E., Della-Porta, A. & Westbury, H.A. (2001). Virulent Newcastle disease in Australia: molecular epidemiological analysis of viruses isolated prior to and during the outbreaks of 1998-2000. Virus Research. 77, 51-60. 19. Horvath, C.M. & Lamb, R.A. (1992). Studies on the Fusion Peptide of a Paramyxovirus Fusion Glycoprotein - Roles of Conserved Residues in Cell- Fusion. Journal of Virology. 66, 2443- 2455. 20. Huang, Z., Panda, A., Elankumaran, S., Govindarajan, D., Rockemann, D.D. & Samal, S.K. (2004). The hemagglutininneuraminidase protein of Newcastle disease virus determines tropism and virulence. Journal of Virology. 78, 4176- 84. 21. Jayawardane, G.W. & Spradbrow, P.B. (1995). Mucosal immunity in chickens vaccinated with the V4 strain of Newcastle disease virus. Veterinary Microbiology. 46, 69-77. 22. Kim, J.A., Ryu, S.Y. & Seo, S.H. (2005). Cells in the respiratory and intestinal tracts of chickens have different proportions of both human and avian influenza virus receptors. Journal of Microbiology. 43, 366-9. 23. Kusumaningtyas, E., Tan, W.S., Zamrod, Z., Eshaghi, M. & Yusoff, K. (2004). Existence of two forms of L protein of Newcastle disease virus isolates due to a compensatory mutation in Domain V. Archives of Virology. 149, 1859-65. 24. Mayo, M.A. (2002). Virus taxonomy - Houston 2002. Archives of Virology. 147, 1071-6. 25. Morrison, T.G. (2003). Structure and function of a paramyxovirus fusion protein. Biochimica et Biophysica Acta. 1614, 73-84. 26. Nunes, J., Vasconcelos, A.C., Jorge, M.A., Guimaraes, E.B., Paixao, T.A., Martins, N.R.S. & Resende, J.S. (2002). Comparative morphometric analysis of vaccinal virulence of some lentogenic strains of Newcastle disease virus in tracheas of SPF chickens. Arquivo Brasileiro de Medicina Veterinaria y Zootecnia. 54, 335-339. 27. Peeters, B.P., de Leeuw, O.S., Koch, G.& Gielkens, A.L. (1999). Rescue of Newcastle disease virus from cloned cDNA: evidence that cleavability of the fusion protein is a major determinant for virulence. Journal of Virology. 73, 5001- 9. 28. Perozo, F., Nava, J. & Rivera, S. (2004). Evaluation of two vaccination programs against Newcastle disease in Ross line broiler chickens reared under field conditions in Zulia state, Venezuela. 2. Immune response and protection against an experimental challenge. Revista cientifica FCV/LUZ. 14, 387-394. 29. Raj, G.D. & Jones, R.C. (1996). Local antibody production in the oviduct and gut of hens infected with a variant strain of infectious bronchitis virus. Veterinary 28 Immunology and Immunopathology. 53, 147-61. 30. Reynolds, D.L. & Maraqa, A.D. (2000). Protective immunity against Newcastle disease: the role of cell-mediated immunity. Avian Diseases 44, 145-54. 31. Romer-Oberdorfer, A., Mundt, E., Mebatsion, T., Buchholz, U.J. & Mettenleiter, T.C. (1999). Generation of recombinant lentogenic Newcastle disease virus from cDNA. Journal of General Virology. 80, 2987-95. 32. Romer-Oberdorfer, A., Werner, O., Veits, J., Mebatsion, T. & Mettenleiter, T.C. (2003). Contribution of the length of the HN protein and the sequence of the F protein cleavage site to Newcastle disease virus pathogenicity. Journal of General Virology. 84, 3121-9. 33. Russell, P. H. Newcastle disease virus: virus replication in the harderian gland stimulates lacrimal IgA; the yolk sac provides early lacrimal IgG. Vet Immunol Immunopathol 37:151-163. 1993. 34. Scott, T. R. (2004). Our current understanding of humoral immunity of poultry. Poultry Science. 83, 574-9. 35. Seal, B.S., King, D.J. & Bennett, J.D. (1995). Characterization of Newcastle disease virus isolates by reverse transcription PCR coupled to direct nucleotide sequencing and development of sequence database for pathotype prediction and molecular epidemiological analysis. Journal of Clinical Microbiology. 33, 2624-30. 36. Seal, B.S., King, D.J. & Sellers, H.S. (2000). The avian response to Newcastle disease virus. Developmental and Comparative Immunology. 24, 257-68. 37. Senne, D.A., King, D.J. & Kapczynski, D.R. (2004). Control of Newcastle disease by vaccination. Developments in Biological Standardization (Basel). 119, 165-70. 38. Silva, F., Santin, E., Pulillo, A., Doretto, L., Barbosa, V., Queiroz, N. & Schocken- Iturrino, R. (2004). Evaluation of different programs of Newcastle Disease Vaccination in Japanese Quail (Coturnix cotournix japonica). International Journal of Poultry Science. 3, 354-356. 39. Villegas, P. (1998). Viral diseases of the respiratory system. Poultry Science. 77, 1143-5. 40. Wakamatsu, N., King, D.J., Seal, B.S. & Brown, C.C. (2007). Detection of Newcastle disease virus RNA by reverse transcription-polymerase chain reaction using formalin-fixed, paraffinembedded tissue and comparison with immunohistochemistry and in situ hybridization. Journal of Veterinary Diagnostic Investigations. 19, 396-400.41. Zigterman, G.J., van de Ven, W., van Geffen, C., Loeffen, A.H., Panhuijzen, J.H., Rijke, E.O. & Vermeulen, A.N. (1993). Detection of mucosal immune responses in chickens after immunization or infection. Veterinary Immunology and Immunopathology. 36, 281-91. Autor/es : Francisco Perozo Marín Francisco Perozo Marín Médico Veterinario


Sobre esta noticia

Autor:
Hugo Gonzalez (86 noticias)
Fuente:
guateinfoagro.blogspot.com
Visitas:
279
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.