La prensa serbia recoge desde hace meses la persecución a la que es sometida la iglesia serbia en la región macedonia de Ohrid.Escribo Macedonia por esa república exyugoslava conocida en el panorama internacional, es decir Eurovisión y los Juegos Olímpicos, como Fyrom. El Presidente Serbio Nikolic recibió hace escasos días la visita de una delegación del Arzobispado de Ohrid en la que le explicaron el actual estado de las cosas.Los fieles, monjas, sacerdotes y bienes eclesiásticos serbio ortodoxos están en una situación muy comprometida.El arzobispo titular Jovan, no pudo acudir personalmente ya que esta en prisión.A pesar que esta es la sexta vez que ha sido encarcelado por el gobierno macedonio y que la última acusación ha prescrito y el acusado ha sobrepasado el plazo máximo de prisión preventiva, el religioso serbio sigue encerrado.Las acusaciones se repiten sobre la misma base, la de corrupción, y fraude fiscal.
Este acoso y hostigamiento hacia su persona y sobre todo a su cargo podría definirse perfectamente como persecución política. Pero va más allá.Las monjas, sacerdotes y la parroquia serbia de la región son continuamente acosados por la policía y leyes macedonias. Los arrestos menudean entre los fieles a la iglesia serbo ortodoxa y se ha llegado a prohibir su liturgia.Esta discriminación no es nueva, lleva más de cuarenta años produciéndose;Desde la Yugoslavia Titoista, por cierto regida por el mismo político Gligorov que luego fue el padre de la independencia, hasta nuestros días.
Esta serie de abusos y discriminaciones en clara conculcación de los derechos de libertad religiosa no han merecido ninguna reprobación por parte del último informe de Estado de la Administración estadounidense que sólo censura el comportamiento serbio con la minoría musulmana de Sandzak tras unas detenciones relacionadas con apoyo a células terroristas.
Hay que recalcar que la iglesia macedonia no existe legalmente como tal, pues la oficial sigue siendo la serbortodoxa y la islámica. En 1967 bajo la presidencia del Mariscal Tito y a su amparo, los cargos eclesiásticos nacionalistas de dicha república crearon la iglesia macedonia no como una unidad canónica sino como una asociación o partido político. Ninguna rama de la iglesia ortodoxa la reconoce como tal.
Mientras las llamadas al dialogo y a la esperanza de un cordial entendimiento siguen siendo la conclusión habitual de los comunicados de la iglesia serbia, lo cierto es que el acoso se recrudece día a día.Hecho que contrasta con la situación actual del culto islámico, que ve como sus recursos y representación en el mapa nacional macedonio aumenta progresivamente gracias a la preponderancia albanesa sobre todos los resortes de la vida social, política y económica del territorio.
Es una fase más en el proceso de eliminación de toda huella serbia llevada a cabo por Fyrom, conocida anteriormente como Serbia del Sur hasta la constitución de 1948 del Tito ismo, que se encargó de hacer de la fundación de esta una república inexistente hasta aquel momento y de imponer el dialecto macedonio más distinto al búlgaro como idioma oficial.
El colectivo serbio no fue considerado nunca al igual que el búlgaro como pueblo constituyente de la república yugoslava de macedonia que estaba formada por macedonios, albaneses, turcos y gitanos y cuya composición étnica sigue siendo la misma.
El maltrato hacia la comunidad serbia ha sido continua, todos sus indicadores demográficos-sociales-culturales han sido falseados y los defensores de los derechos del pueblo serbio perseguidos.
Actualmente las cifras más fiables (no las oficiales) nos hablan de 50, 000 serbios en Macedonia, 15, 000 más de los reconocidos por la república tras su injerencia-independencia.
El arzobispo Jovan continúa a la espera de otra condena más que sumar a su larga lista, mientras las acusaciones contra los servidores y representantes de la iglesia serbortodoxa se van acumulando. Una verdadera expiación sufrida de espaldas a Europa.
Autor: Edug (66 noticias)
Fuente: yugoslavos.blogspot.com
Visitas de esta noticia: 1038
Tipo: Reportaje