Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Quintana escriba una noticia?

No lo deje solo

07/02/2010 06:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El doctor Wilbur Chapman a menudo contaba de su experiencia cuando fue a Filadelfia como pastor en la iglesia de Wanamaker

Anterior

Después de su primer sermón un caballero mayor se encontró con él en el púlpito y dijo: «Es usted muy joven para ser pastor de esta iglesia tan grande. Siempre hemos tenido pastores mayores. Me temo que no triunfará. Pero ya que predica el evangelio, le ayudaré en todo lo que pueda».

«Lo miré», dijo el doctor Chapman, «y me dije: ¿Este es un cascarrabias?».

Sin embargo, el caballero continuó diciendo: «Oraré por usted para que reciba el poder del Espíritu Santo; otros dos han acordado en unirse a mí».

Luego, el doctor Chapman contaba los resultados. «No me sentí tan mal cuando supe que iba a orar por mí. Los tres se convirtieron en diez y los diez se convirtieron en veinte; los veinte se convirtieron en cincuenta y los cincuenta en ciento veinte, los cuales se reunían a orar antes de cada culto para que el Espíritu Santo cayera sobre mí.

En otro salón los dieciocho ancianos se arrodillaban para orar. Estaban tan cerca que podía alcanzarles con mis manos a todo mi alrededor. Siempre llegaba al púlpito sintiendo la unción como respuesta a las oraciones de aquellos doscientos diecinueve hombres.

El verdadero gozo

»Era muy fácil predicar, un verdadero gozo. Cualquiera lo haría bajo esas condiciones.

¿Y cuál fue el resultado?

Recibimos mil cien miembros por conversión en tres años, seiscientos de ellos eran hombres. Se trataba del fruto del Espíritu Santo como respuesta a las oraciones de ellos. No veo cómo un pastor promedio bajo circunstancias corrientes pueda predicar.

»Los miembros de las iglesias tienen mucho más que hacer que solamente sentarse allí como expectadores curiosos y ociosos para entretenerse y divertirse. Su ocupación es la de orar poderosamente para que el Espíritu Santo cubra al pastor con poder y haga que sus palabras sean dinamita».

No deje solo a su pastor. Él también necesita de su oración. El o ella oran por todos, pero te has preguntado alguna vez, quién ora por ellos.

A veces estamos más listos a críticarlos que a orar por ellos.

Y dijo Moisés a Faraón: Dígnate indicarme cuándo debo orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo. EXodo 8:9.

Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Colosences 1:9.


Sobre esta noticia

Autor:
Quintana (1326 noticias)
Visitas:
1682
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.