Antes, con otros como Frank Rijkaard, Louis Van Gaal o Carles Rexach, no existían, o al menos no eran tan importantes, curiosamente cuando los resultados no eran tan brillantes, cuando no tenían el orgullo de presumir y engrandecer su imagen. Curioso, todo.
Bien, pues en plena época de valores, puesto que el Barcelona sigue siendo considerado el mejor equipo del Mundo (duela o no a muchos), se ha producido un escape, uno más, sí, pero quizás no valga la pena hacerlo público, por aquello de no afectar y erosionar la imagen de perfección que se vende del club azulgrana.
Se estrenaba el nuevo formato de la Copa Catalunya, donde deberían enfrentarse los dos clubes más poderosos del fútbol catalán, como son Espanyol y el propio Barcelona. Pues bien, desde las altas esferas azulgranas se había decidido que el conjunto dirigido por Tito Vilanova aparecería con su segundo equipo, es decir, con su filial, sin futbolistas del primer equipo, restando importancia, restando valor a un trofeo que estrenaba su carácter veraniego. Esta medida ha sido tomada como un desprecio por parte de la Federación Catalana de Fútbol, que tomó la medida de suspender la competición ante el gris moviemiento del club azulgrana, quien restaba de esta forma importancia a un trofeo quizás poco mediático a nivel nacional pero que a nivel autonómico atrae una atención más que considerable.
El máximo organismo del fútbol catalán alega a que la ausencia de campeones del Mundo como Xavi Hernández o Andrés Iniesta, entre otros, o Leo Messi supone grandes pérdidas tanto a nivel institucional como en materia de patrocinios, puesto que restaría relevancia importante y no resultaría una competición viable. Por su parte el Espanyol, rival de los barcelonistas, emitió un comunicado afirmando sentirse despreciados ante semejante movimiento, lo que sigue haciendo crecer el malestar entre clubes desde hace unas temporadas.
Por su parte, el Barcelona se defiende afirmando que en las últimas ediciones ya había mandado a jugadores de la cantera, por lo que no entiende tanta polémica.
Este desprecio por parte del club azulgrana debe representar los valores que tanto se pregonan, de los que tanto se presumen. Sí, valores como el menosprecio, la prepotencia, y la subestimación son con los que trabajan desde las altas esferas culés. Una zona alta que no ha descansado durante el verano en arremeter en declaraciones diversas contra el Real Madrid, sin recibir las conocidas como "provocaciones" desde el otro lado del puente aéreo.
¿Estos son los valores de los que tanto se presumen? Seguramente no, porque desde el entorno barcelonista nadie ha hecho demasiado caso a la polémica. Quizás no valga la pena luchar en algo en lo que saben y conocen que han metido la pata, y entonces (como en otras ocasiones) en lugar de pregonar, deberán echar mano del maquillaje mediático. Nada nuevo. Sigue la falsa fachada del Barcelona.
Autor: Mi Rondo (365 noticias)
Fuente: mirondo.blogspot.com
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Tipo: Reportaje