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¿El VIH/SIDA una gran mentira?

25/05/2009 01:27

9 Sabemos que errar es humano, pero la hipótesis de que el VIH es la causa del SIDA es un error diabólico". (Palabras de Kary Mullis, Premio Nobel de Química 1993, en el prólogo del libro "Inventando el virus del SIDA", de Peter Duesberg [1])

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¿Es el sida una gran mentira?

Introducción

Sabemos que errar es humano, pero la hipótesis de que el VIH es la causa del SIDA es un error diabólico".

(Palabras de Kary Mullis, Premio Nobel de Química 1993, en el prólogo del libro "Inventando el virus del SIDA", de Peter Duesberg [1])

¿Es posible que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) NO sea la causa del SIDA? ¿Es posible que la inmensa mayoría de los ministerios y servicios públicos de salud, facultades de medicina, centros médicos, organizaciones y publicaciones científicas, e incluso la Organización Mundial de la Salud, lleven 20 años aceptando y difundiendo una "versión oficial" que no está respaldada por ninguna evidencia científica? ¿Es posible que el VIH, el virus asesino que 70 millones de personas han creído tener en la sangre, ni siquiera exista? ¿Es posible que los que defienden la "versión disidente", entre los cuales hay al menos 2 Premios Nobel, hayan sido sistemáticamente censurados por casi la totalidad de los medios de comunicación del mundo? ¿Es posible que 26 millones de personas hayan muerto por una enfermedad falsa? ¿Es posible que el SIDA sea el negocio más perverso de las últimas décadas, o tal vez de la historia?

Probablemente, la gran mayoría de las personas que lean estas preguntas responderá dentro de su cabeza "No, nada de eso es posible". Algunos dirán "El mundo está podrido, pero nunca tanto…" Otros irán un poco más lejos: "Tal vez las multinacionales farmacéuticas estarían dispuestas a montar un negocio semejante, pero no podrían obtener la complicidad de las escuelas de medicina, las revistas científicas, o los médicos independientes que no obtendrían ningún beneficio".

Sin embargo, cualquiera que se considere escéptico, que esté anímicamente dispuesto a aceptar que lleva años creyendo mentiras y sumergido en la ignorancia, y que se dé el tiempo de buscar información relacionada a la "versión disidente" sobre el VIH y el SIDA en internet (el único medio de comunicación que los poderes políticos y económicos no pueden controlar), encontrará toneladas de información como para entender que todas las preguntas del primer párrafo tienen una escalofriante respuesta: SÍ, TODO ESO ES POSIBLE.

Soy demasiado ignorante sobre biología, química y medicina como para saber a ciencia cierta qué es verdadero y qué es falso en este tema, pero al menos estoy seguro de una cosa: durante 20 años se nos ha ocultado mucha información, y ese solo hecho me parece inaceptable.

2. La ignorancia está de moda

Hace 5 años, mi única preocupación sobre el VIH y el SIDA era ser prudente en mi vida sexual para evitar contagiarme, y nunca me preocupé de informarme más allá de los métodos de prevención.

Pero en 1999 supe que existía una "versión disidente", totalmente opuesta a la oficial. Primero leí en la Zona de Contacto un reportaje sobre Kary Mullis, y tres años después una entrevista a un doctor chileno llamado Gonzalo Larraín, en el desaparecido Diario Noreste (ya hablaré de ambos personajes). Me invadieron la curiosidad y la ansiedad por encontrar respuestas, y desde entonces he pasado cientos de horas en internet buscando información que me parezca confiable sobre esta "versión disidente", tratando de responder las muchas preguntas que inevitablemente han ido apareciendo. Gracias a eso, ahora sé algo sobre el tema, aunque todavía es muy poco, pero suficiente como para tener numerosas dudas razonables acerca de la versión oficial.

En estos 5 años he conversado el tema con unas 50 personas, entre familiares, amigos y conocidos. Casi todos leen diarios, revistas y libros, ven bastante televisión por cable, y tienen internet en sus casas. Pese a su fácil acceso a la información, ninguno de ellos había escuchado o leído algo sobre la versión disidente. Para el 100% de mis "encuestados", había una sola verdad sobre el SIDA, y además sabían muy poco sobre esa "verdad". Muchos de ellos pusieron cara de sorpresa cuando supieron que VIH y SIDA no son sinónimos (ni en la versión oficial ni en la disidente).

Además de la ignorancia, me ha sorprendido y entristecido la poca importancia que casi todos ellos le dieron al problema cuando se los conté. Algunos me escucharon con bastante atención y se sorprendieron mucho, pero hasta donde recuerdo, nadie me volvió a mencionar el asunto. No parecen darse cuenta de que éste no es un problema de vida o muerte, sino un problema de decenas de millones de vidas o muertes. Por más que sean mis familiares, amigos y conocidos, no puedo evitar considerarlos cómplices por omisión, y la principal motivación que tengo para escribir esto es precisamente crear conciencia entre la gente que me rodea.

Pero aunque ahora todo esto me impresiona bastante, es exactamente la misma ignorancia en la que yo estaba sumido hace pocos años. Por lo tanto, creo que para poder hablar de la versión disidente, es necesario empezar por aclarar los aspectos más básicos de la versión oficial.

3. La "versión oficial"

Al igual que la mayoría de los asuntos que involucran millones de muertes con billones de dólares, la versión oficial del SIDA nació en EE.UU. Según el sitio www.vihsida.cl [2]:

"En junio (de 1981) el Centro para el Control de Enfermedad de Atlanta en Estados Unidos (CDC, Centers for Disease Control), publica el primer reportaje sobre un tipo raro de neumonía: 'Pneumocistis Carinii' en cinco jóvenes, todos homosexuales activos residentes en Los Angeles. No se frecuentaban entre ellos, no tenían amigos comunes y no tenían conocimiento de enfermedades similares entre sus compañeros sexuales. Dos de ellos informaron haber mantenido relaciones homosexuales con diversas personas.

El cuadro inicialmente fue interpretado de la siguiente forma:

1) Todos presentan infecciones oportunistas, por lo tanto, debía existir un trastorno de la inmunidad y

2) Un agente infeccioso sexualmente transmisible, debía ser el responsable de este nueva enfermedad.

La creencia inicial de limitar esta enfermedad sólo a homosexuales llevó a algunos autores a denominarla "Síndrome de Inmunodeficiencia relacionada con los homosexuales" o "Peste Rosa". En agosto del mismo año, 111 casos similares fueron reportados al CDC, lo que llevó a organizar un registro nacional de casos. Luego, nuevos casos de SIDA fueron descritos en drogadictos haitianos, hemofílicos, pacientes transfundidos, hijos de madres en riesgo, parejas heterosexuales y trabajadores de la salud, lo que hizo a la comunidad médica y a la sociedad, tomar conciencia de la existencia de una nueva epidemia sin precedentes en la historia de la medicina ".

En 1983, dos años después de definida esta "nueva enfermedad" se "descubrió" cuál era la causa: un nuevo virus llamado VIH (siendo más estricto, es un retrovirus, pero la diferencia me parece irrelevante para los objetivos de este ensayo). Los responsables de este sensacional descubrimiento fueron dos: el norteamericano Robert Gallo, que trabajaba en los National Institutes of Health (NIH, uno de los dos principales organismos públicos de salud de EE.UU.), y el francés Luc Montagnier, del Instituto Pasteur de París. Aunque en un principio hubo polémica entre ambos por la paternidad de la hipótesis VIH = SIDA, al poco tiempo se pusieron de acuerdo y decidieron compartir el dudoso honor. Hasta el día de hoy, ambos son considerados las máximas eminencias en el tema, y han ganado reconocimiento, galardones, fama y, sin duda, mucha plata.

Todos sabemos que SIDA significa Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (a su vez, síndrome significa "conjunto de síntomas"), mientras que VIH quiere decir Virus de Inmunodeficiencia Humana. Según la versión oficial, el VIH es la causa del SIDA.

Una persona que supuestamente tiene el VIH en la sangre pero todavía no tiene ningún síntoma, es un "portador sano", "portador asintomático", o "portador pasivo". El VIH debilita nuestro sistema inmunológico (es decir, las defensas naturales de nuestro cuerpo), por lo que esa persona tarde o temprano va a tener síntomas, y pasará a ser un "portador enfermo", "portador sintomático", o "portador activo". En otras palabras, va a tener SIDA.

Tanto en Chile como en el mundo, hay más portadores sin SIDA que portadores con SIDA. Pese a esto, uno de los principales "logros" de la propaganda oficialista es haber instalado en la cabeza de la gente más o menos informada la certeza de que VIH y SIDA son, respectivamente, causa y efecto. Y peor aún, en la cabeza de la gente desinformada, se ha instalado la aberrante y confusa idea de que VIH y SIDA son distintos nombres para una misma cosa. Éste es el primer malentendido que hay que desterrar.

¿Es posible que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) NO sea la causa del SIDA?

Según un documento oficial de la OMS del año 2004, "El SIDA (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida) es una enfermedad causada por un virus llamado VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) y que ocasiona la destrucción del sistema inmunitario de la persona que la padece. El SIDA fue descubierto a finales de la década de los 70 y su descubrimiento fue publicado científicamente por primera vez el 5 de julio de 1981 en Mortality Weekly Report, una revista periódica de medicina. Esta fecha ha sido la más acogida por la comunidad científica, aunque claramente disputada por varios investigadores [3]".

4. La "versión disidente"

Aunque dentro de los disidentes existen diversas posturas, hay bastante concordancia en cuanto a negar, desmentir o al menos poner en duda prácticamente todos los principios básicos de la versión oficial. Según los disidentes:

4.1. El SIDA no es una enfermedad propiamente tal, es sólo un concepto artificioso que engloba una treintena de enfermedades preexistentes. De hecho, la lista de enfermedades incluidas ha ido creciendo sistemáticamente durante estos 20 años, inflando así la cantidad de personas etiquetadas como enfermos de SIDA.

4.2. Nadie ha demostrado jamás que el VIH sea la causa del SIDA, ni que el virus se transmite por la vía sexual. Es más, ni siquiera se ha demostrado que el VIH existe.

4.3. Las posibles causas por las que un sistema inmunológico puede deteriorarse hasta el extremo de provocar la muerte son múltiples: desnutrición, malas condiciones sanitarias, uso y abuso de drogas intravenosas, entornos sociales agresivos, y, especialmente, el estigma del SIDA, la propaganda del terror, la condena a muerte que significa resultar positivo en un test y, en gran medida, las drogas - legales, por cierto - extremadamente tóxicas que se les recetan a los portadores sanos y enfermos, especialmente el AZT, que fue desarrollado en los años 70 como anticancerígeno, pero fue posteriormente desechado... por tóxico.

4.4. Los tests que supuestamente detectan la presencia del VIH en la sangre no tienen ninguna validez científica. Aquí hay otra confusión muy difundida, porque he oído a muchas personas referirse al "test de Elisa" como el "test del SIDA", cuando en realidad es un disparate creer que el SIDA es algo que se puede encontrar en la sangre. Un poco menos absurdo es creer que los tests detectan la presencia del VIH en la sangre, pero la realidad tampoco es ésa: simplemente detectan una presencia anormal de ciertos anticuerpos que supuestamente indican la presencia del VIH.

La "versión disidente" no es, como muchos pueden creer, un delirio paranoico de un puñado de chiflados ociosos o seudorebeldes. A continuación, voy a escribir acerca de algunas de las personas que defienden esta postura. Creo que con esto puedo matar dos pájaros de un tiro: por un lado, demostrar que es una teoría más que respetable, y por otro lado, contar en qué consiste a través de los postulados y las experiencias de estas personas.

Con ustedes, los disidentes:

Disidente #1: Peter Duesberg

Científico alemán nacido en 1936, y radicado en EE.UU desde 1964. Es Doctor en Química de la Universidad de Frankfurt (Alemania), y profesor de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Berkeley (California) desde 1973 hasta la fecha. Fue el primero en aislar el gen del cáncer, ganó el Premio Anual de Científicos de California en 1971 y fue electo miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. en 1986.

Peter Duesberg fue uno de los primeros en oponerse a la versión oficial del SIDA. Él sostiene que el VIH posiblemente existe, pero es inofensivo, y que la principal causa del SIDA es el abuso de las drogas, tanto de las recreativas como de las recetadas contra el propio SIDA. Pese a sus sobrados méritos y a su indiscutible aporte a la ciencia, ha sido sistemáticamente censurado por los medios, y el gobierno de EE.UU. le retiró totalmente el apoyo económico, por lo que ha tenido que seguir investigando por sus propios medios.

En una entrevista concedida en 1998 a "El Pequeño Periódico", de Colombia, Duesberg declaró lo siguiente:

"Se realizan encuentros internacionales anuales alrededor del SIDA, a los cuales no se invita a nadie que no crea en el VIH y eso es extremadamente grave para la ciencia. Eso puede ser religión, puede ser política, pero no ciencia. La ciencia es tradicionalmente abierta a otras posibilidades, especialmente cuando no se tienen resultados (...) La mayoría de las grandes universidades de Norteamérica no permiten un seminario sobre este aspecto. Están todas cerradas porque si usted habla, ellos podrían perder sus fondos, podrían perder a sus amigos, las grandes compañías les quitarían su apoyo y podrían quedar sin sus tremendos megabyte de entradas".

"En los últimos años nadie quiere invitarme a ningún encuentro porque estoy cuestionando el VIH, y cuestionando la gigantesca inversión, la gigantesca industria. La industria de cincuenta billones de dólares que se han gastado. En nombre de la tecnología científica no podemos tener toda esa gente sufriendo y muriendo innecesariamente. Y lo digo porque la están matando con AZT. La droga no sólo no les ayuda, sino algo peor, el AZT realmente los está matando. (...) Y todo en nombre de una hipótesis que hasta ahora no ha curado a nadie[4]".

Peter Duesberg ha escrito y co-escrito varios libros sobre este tema, entre ellos "Por qué NUNCA ganaremos la guerra contra el SIDA", "SIDA: ¿Causado por Virus o por Drogas?", "SIDA Infeccioso: ¿Hemos Sido Engañados?", "SIDA: Las Buenas Noticias son...", e "Inventando el Virus del SIDA". Éste último es probablemente el más famoso, y su prólogo está escrito por otro renombrado disidente: Kary Mullis.

Disidente #2: Kary Mullis

Doctor en Bioquímica de la Universidad de Berkeley (California). En 1993 obtuvo el Premio Nobel de Química por haber inventado una técnica para analizar el ADN llamada Reacción en Cadena Polimerasa (en inglés, Polymerase Chain Reaction, o simplemente PCR). Esta técnica es usada en el famoso "test de Elisa" para medir la carga viral (en otras palabras, la "cantidad de virus") en los supuestos portadores. Sin embargo, el propio Kary Mullis - sin duda uno de los disidentes más enérgicos - ha dicho hasta el cansancio que la PCR no sirve para medir cargas virales, y que habría renunciado al Nobel si hubiera sabido el uso que se le iba a dar a su invención.

El prólogo que Mullis escribió para el libro de Duesberg, es, a mi juicio, uno de los textos más creíbles y a la vez impactantes sobre la versión disidente. En él, Mullis relata que en 1988 estaba escribiendo un reporte para Specialty Labs (Santa Monica, California), y cuando redactó la frase "El VIH es la causa más probable del SIDA", quiso respaldar su afirmación con alguna cita científica.

"Para mí, era muy llamativo que el individuo que había descubierto la causa de una enfermedad mortal y hasta ahora incurable, no fuese continuamente aludido en las publicaciones científicas hasta que la enfermedad estuviese curada y olvidada. Pero, como pronto aprendería, el nombre del individuo - que sería seguro materia de Premio Nobel - no estaba en boca de nadie. (...) Tenía que haber un informe publicado, o quizás varios, que juntos indicasen que el VIH es la posible causa del SIDA. Tenía que haberlo".

Mullis también buscó la información en internet y no la encontró, pero no le dio mucha importancia a eso. "Para estar seguro de una conclusión científica, lo mejor es preguntar a otros científicos directamente. (...) Como parte de mi trabajo, iba a muchos encuentros y congresos. (...) Adquirí el hábito de acercarme a cualquiera que diese una charla sobre SIDA y preguntarle qué referencias debía citar para esa cada vez más polémica declaración: «el VIH es la probable causa del SIDA». Después de 10 ó 15 encuentros en un par de años, empecé a preocuparme cuando vi que nadie podía citarme la referencia. No me gustaba la fea conclusión que se estaba formando en mi mente: la campaña entera contra la enfermedad considerada con creces como la peste negra del siglo XX, estaba basada en una hipótesis cuyos orígenes nadie podía recordar. Eso desafiaba tanto al sentido científico como al común.

Finalmente, tuve la oportunidad de interrogar a uno de los gigantes de la investigación del VIH y del SIDA, el doctor Luc Montagnier, del Instituto Pasteur, cuando dio una charla en San Diego. Esta sería la última vez en que sería capaz de realizar mi pregunta sin mostrar cólera. Me figuré que Montagnier conocería la respuesta, así que se la planteé".

Montagnier intentó eludirlo con un par de débiles respuestas con las que Mullis no se dio por satisfecho, y ante la insistencia de éste, "el doctor Montagnier se dirigió hacia el otro lado de la habitación para saludar a un conocido".

Mas Acerca del tema en mi enlace directo:

http://www.sentimientos.cl/sida

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Hugo Stein (18/10/2009)

Me llamó mucho la atención el título de este post, y como realmente no tengo mucho qué hacer por ahora me tomé un par de minutos para leerlo. Permítame comentarle que estoy completamente de acuerdo en algo con usted, y es únicamente en una cosa, en donde cita "soy demasiado ignorante sobre biología, química y medicina como para saber a ciencia cierta qué es verdadero y qué es falso en este tema".

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Hugostein (18/10/2009)

Claro, usted tiene todo el derecho de creer lo que quiera, pero la libertad de expresión por este medio no se debiera utilizar para escribir pelotudeces como las que usted escribió luego de "tanta investigación", de la cual se jacta haber realizado. Como mi intención no es hacerle creer lo que yo creo, pues no profundizaré tanto en lo que le diré.

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Hugostein (18/10/2009)

Yo me pregunto si usted ha estado en contacto con personas portadoras del VIH o aún más, con personas que tienen SIDA...supongo que no o no lo suficiente como para saber que ha invertido mucho tiempo en lo que usted cree ser una conspiración o algo así, queriendo redescubrir el agua azucarada.

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Hugostein (18/10/2009)

En primer lugar, sí se ha identificado al virus e incluso a nivel microscópico tal que se conocen muchas de sus características funcionales, como sus mecanismos y enzimas. En segundo lugar ¿ha visto usted la mejoría que se observa en la gran mayoría de pacientes al recibir oportunamente los antirretrovirales (ARV)? supongo que no,

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Hugostein (18/10/2009)

pero le cuento que sí se observan notables mejorías luego de la terapia antirretroviral, físicamente e inmunológicamente (según marcadores medidos en sangre, como el número de linfocitos T CD4 por ejemplo),

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Hugostein (18/10/2009)

a menos que considere usted que la desnutrición y los otros procesos patológicos que mencionó se puedan curar con AZT y demás ARV, porque si es así: LOS ARV SON UNA MARAVILLA!!! y deben llevarse a todos los países tercermundistas para erradicar la desnutrición.

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Hugostein (18/10/2009)

Creo que su intención era buena al intentar desmentir algo grande, pero pierde su tiempo. Por otro lado, qué bien que se informe acerca de la pandemia del VIH/SIDA!
Ah! por último quiero hacerle ver que probablemente todo eso que sus disidentes sugieren sea una treta publicitaria para sus libros, si es algo científico

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Hugostein (18/10/2009)

¿por qué lo publican en un libro que les dejará regalías y saber cuántos miles de billetes, en lugar de publicarlo en alguna de las revistas de medicina reconocidas? si es científico, comprobable y podría ayudar a gran número de personas debiera publicarse inmediatamente en un medio reconocido

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Hugostein (18/10/2009)

sin perder el tiempo en buscar una editorial, colocar el libro y demás cosas que implica hacer un libro.
No se deje llevar, use también su sentido común y no crea tantas estupideces que se dicen por todos lados.